lunes, 17 de diciembre de 2007

Magia en Navidad

En Navidad somos más proclives a creer en la magia, una cosa que hemos incorporado de los americanos y sus cosas. Siempre es bonito ver a un prestidigitador realizando sus peculiares coreografías, pero pocos se han atrevido a desnudar este tipo de espectáculos para dejarlos en eso, en el especial abanico gestual que constituye la esencia del mago. Por eso reivindico desde ya mismo la distinción de mejor ilusionista de todos los tiempos para el único, el irrepetible, el genial -aquí el puño en alto mientras grito "uhuhuhuh" en plan José Luis Moreno-: ¡David Chesterfield!