lunes, 28 de abril de 2008

GENIOS

"¿Qué método seguían, cómo se organizaban?"
"No escribía estrictamente un guion. Le contaba mi idea al artista y les dejaba dibujar. Yo los coordinaba y, cuando acababan, agregaba los textos, era la única forma de sacar tantos álbumes. Todos ganamos, eso hizo mi vida más fácil, ellos desarrollaron su talento y las historias mejoraron."

Toda la entrevista a Stan Lee, accesible aquí mismo. Imprescindible.

jueves, 17 de abril de 2008

Un invitado para gourmets del frikismo


Ray Harryhausen en el Salón del Cómic de Barcelona.

lunes, 14 de abril de 2008

Haciendo patria

El programa Open de 7 Región de Murcia, centrado en temas culturales, tendencias y vanguardia, ha dedicado dos espacios a dibujantes de la tierra: Salvador Espín, que nos adentra en la vorágine que supone trabajar para Marvel, y Jesús Galvañ, que nos habla de las peculiaridades de su trabajo como ilustrador y diseñador gráfico.

Creo en Harvey Dent

En julio se estrena la secuela de Batman Begins, Batman: Dark Knight. Y los de Warner no sólo han hecho una web de la peli sino que, dado que uno de los personajes importantes es Harvey Dent (Fiscal del Distrito de Gotham City y futuro villano de la saga), se han montado la campaña electoral de Harvey Dent en Internet con merchandising, apoyos, espacio para que mandes tus vídeos respaldando la candidatura,...

Como dicen por ahí, "con buena picha bien se jode". Un personaje de una peli de la Warner tiene una web y una campaña que muchos partidos políticos españoles -incluidas agrupaciones locales de partidos mayoritarios- no se van a poder permitir en la puta vida... Cosas veredes.

lunes, 7 de abril de 2008

Aniquilando a The Spirit

Echemos todos un vistazo a lo que Frank Miller -con una mano de Robert Rodríguez- está perpetrando con la obra emblemática de Will Eisner.

(En la foto adjunta tenéis un buen botón de muestra: el Octopus según Miller).

martes, 18 de marzo de 2008

Elogio del afeitado en vísperas del Día del Padre

Cuando yo era un zagal, durante la larga enfermedad de mi padre, Pepe el barbero venía a casa dos veces por semana para afeitarle. En cuestión de minutos se desarrollaba todo un ritual que incluía la disposición del espejo de la entrada sobre la mesa camilla –convenientemente apoyado sobre la pared-, el llenado del pequeño recipiente con agua para que Pepe pudiese enjuagar la brocha, y finalmente el propio afeitado, tras el cual el rostro de mi padre quedaba tan apurado como jamás he visto. En todo este oficio yo hacía las veces de monaguillo de Pepe, ayudándole con el espejo, el agua y demás, mientras observaba con atención el proceso que de forma invariable terminaba con la aplicación del masaje marca Flöid –no se decía “after shave”-. Aún hoy guardo una botella de este líquido naranja, que no utilizo porque escuece de cojones, simplemente para destaparlo y olerlo de vez en cuando, porque huele a sábado de la infancia y sobre todo huele a la cara de mi padre, cuya imagen empieza a ser borrosa en la memoria.

Luego me llegó la hora de afeitarme y, todos estos años, he sido esclavo del invento de King Gillette. Nunca he ido al barbero –salvo a cortarme el pelo- y muchas veces, al pasar por la puerta del local de Pepe –aún abierto frente al Centro Cultural Puertas de Castilla-, he tenido la tentación de entrar, sentarme y pedir un afeitado a navaja... hasta este fin de semana, en que fuimos al cine a ver Sweeney Todd, el diabólico barbero de la Calle Fleet, de Tim Burton. Una pequeña delicia que nos recuerda el poder absoluto del barbero sobre nuestras gargantas.

Por cierto, Johnny Depp canta de puta madre.

martes, 11 de marzo de 2008

FEDERICO

jueves, 6 de marzo de 2008

Who watches...?


A un año vista del estreno de la peli, el director Zack Snyder ha colgado en su blog una galería de fotos con los personajes principales...

jueves, 28 de febrero de 2008

Días de radio

Esta mañana, en el coche, durante tan sólo 20 segundos, he escuchado La Cope. Y ésta ha sido la imagen que se me ha quedado en la cabeza:

viernes, 22 de febrero de 2008

Amigo César

Internet ha convertido el Planeta Tierra en una esfera mucho más pequeña de lo que era, y como consecuencia nos ha colocado muy cerca de unos y otros. Nos comunicamos con una persona de otro continente como si fuese el vecino de al lado al que nos hemos encontrado en el patio de luces al tender la ropa; si hace falta, hasta le gritamos e insultamos aporreando nuestro teclado como a ese conductor tan cabrón que, fíjate tú, se ha saltado el stop en la rotonda y casi nos empotra contra la señal de ceda el paso. La red de redes también nos permite conocer, compartir y hasta combatir ideas, pensamientos, reflexiones,… Millones de ciudadanos particulares nos hemos convertido en repetidores de emisión al mundo de nuestra propia visión de las cosas.

Si no hubiese sido por Internet, yo nunca habría conocido a César Mallorquí. No pertenezco al target fundamental al que las editoriales que publican su obra dirigen sus libros, y muy probablemente no habría leído ningún artículo o reflexión suya sobre literatura fantástica, narración, comunicación y política.

Aquí la propia peculiaridad de Internet como medio me obliga a hacer una aclaración, porque no conozco a César Mallorquí. No lo he visto nunca en persona, ni he hablado con él. Ni siquiera sé su dirección de correo electrónico. Y sin embargo, como merodeador habitual de su blog La Fraternidad de Babel, debo reconocer que siento un gran aprecio por él. Aprecio incluso personal, porque el muy brujo –también ha sido creativo y redactor publicitario, es decir, en su inteligencia cohabitan Mefisto y el Flautista de Hamelin- es capaz de mostrar su reflexión ya sea literaria, política o relativa a la comunicación, de una forma tan cercana, auténtica y sincera, que el lector habitual muy pronto entra en un espacio de intimidad, de círculo de amigos que se toman un café juntos mientras afuera llueve y la gente deambula apresurada al otro lado de la calle.

Claro, esa cercanía la intensifica el sentir tras la lectura de cada entrada de su blog que coincides en la mayoría de ideas, de planteamientos sobre la vida, y el arte, y la creatividad. Es esto, en definitiva, lo que hace posible que puedas sentir amistad por alguien que no conoces, que no has visto, con el que no has hablado.

Qué raro es esto de Internet. Y qué miedo da…